¿Qué es el Fondo de Asistencia Laboral y cómo funciona?
El FAL incorpora una nueva pieza a la gestión laboral y financiera de las empresas: acumula recursos en un patrimonio independiente para asistir el pago de determinadas obligaciones por desvinculaciones. Entender qué es —y qué no es— resulta clave para incorporarlo a la agenda empresarial.
En la Argentina hay alrededor de 6,08 millones de trabajadores asalariados registrados en el sector privado, según los últimos datos publicados por la Secretaría de Trabajo sobre la base del SIPA. La cifra ayuda a dimensionar el alcance de un cambio que no debería quedar reducido a un trámite del área de Recursos Humanos: el Fondo de Asistencia Laboral (FAL) introduce una nueva lógica para administrar parte de las contingencias vinculadas con la terminación de relaciones laborales.
El FAL fue creado por la Ley 27.802 de Modernización Laboral y tiene una finalidad específica: coadyuvar al cumplimiento de determinadas indemnizaciones y pagos derivados de la extinción de contratos de trabajo de empleados registrados. No elimina esas obligaciones ni modifica, por sí mismo, cuánto corresponde pagar. Lo que cambia es la forma en que la empresa puede prepararse financieramente para afrontarlas.
Un patrimonio separado de la empresa
Cada empleador alcanzado conforma una cuenta dentro de un vehículo administrado por una entidad habilitada. Los recursos constituyen un patrimonio separado, de afectación específica e inembargable: no forman parte de la caja ordinaria de la compañía y sólo pueden utilizarse para los destinos previstos en la normativa.
La cuenta se nutre de una contribución mensual calculada sobre las remuneraciones que sirven de base para las contribuciones patronales al SIPA: 1% para grandes empresas y 2,5% para Micro, Pequeñas y Medianas Empresas. Al mismo tiempo, la ley establece una reducción equivalente en determinadas contribuciones patronales a la seguridad social. Por eso, el esquema no debe interpretarse simplemente como una nueva carga adicional, sino como una reasignación de recursos dentro del sistema.
“Para una compañía, el FAL no debería ser solamente una cuestión de cumplimiento. Incorpora una nueva decisión sobre cómo administrar recursos vinculados a un pasivo laboral que hasta ahora podía aparecer de manera mucho más contingente en la caja”, explica Francisco Pardo, presidente de Mariva Fondos.
FAL y fondo de cese: no son lo mismo
La distinción es importante. Un fondo o sistema de cese laboral puede sustituir el régimen indemnizatorio cuando se implementa en los términos previstos por la legislación y la negociación colectiva. El FAL, en cambio, no reemplaza la indemnización: ayuda a financiar obligaciones que siguen existiendo bajo el régimen laboral aplicable.
La propia Ley 27.802 establece que el FAL no modifica, sustituye ni altera el régimen indemnizatorio. Por eso, para una empresa, el desafío no pasa sólo por cumplir con la obligación, sino por entender cómo integrar el fondo a su planificación financiera y laboral.
Esa diferencia explica también la importancia de la gestión de los recursos. Los aportes no permanecen simplemente inmovilizados: se canalizan a través de productos de inversión colectiva regulados por la Comisión Nacional de Valores y sujetos a reglas sobre activos admitidos, diversificación, liquidez y riesgo.
La regulación específica de estos vehículos quedó establecida por la Resolución General CNV 1167/2026.
“El objetivo es preservar y administrar recursos que tienen un destino muy concreto. A medida que las contribuciones se acumulan, la política de inversión pasa a ser relevante porque debe combinar rendimiento, riesgo y disponibilidad para atender las necesidades futuras del empleador”, señala Ezequiel Ferrando, gerente de Inversiones de Mariva Fondos.
Para una empresa mediana o grande, esa es probablemente la primera forma útil de mirar al FAL: no como un fondo de libre disponibilidad ni como un reemplazo de las indemnizaciones, sino como una herramienta financiera de afectación específica que conecta la administración del capital con la planificación de obligaciones laborales.

